¡Manazas!
Mira que le dije a Mel "si quieres escribir algo en el diario, avísame y te echo una mano".
Anoche lo veo sonrojado, con cara de preocupación. Al principio pensaba que algo sucedía con los pedidos, y como el tiempo apremia, pensé que sería grave. Pero en cuanto dijo "no he tocado nada, de verdad", lo tuve claro: había tocado algo. El caso es que el diario estuvo cerrado por obras hasta que pude arreglarlo. Disculpen a Melchor, sólo quería saludarles.